El espacio público no es neutro. Los roles tradicionales y las desigualdades de género condicionan su uso cotidiano y generan brechas de uso. Observar, analizar y diseñar el espacio público desde una perspectiva de género es asegurarse de que “todo el mundo está incluido” y de que “no dejamos a nadie fuera” a la hora de pensar nuestra ciudad; es avanzar hacia un modelo de ciudad que sitúa la sostenibilidad de la vida en el centro para que las personas tengan una vida digna y disfruten de bienestar, en la que los espacios se adapten a las necesidades de las personas, y no las personas a las condiciones de los espacios.
El Instituto Barcelona Deportes (IBE) del Ayuntamiento de Barcelona, en el marco de la Medida de gobierno “Deporte y género” (junio del 2022) y, más concretamente, en la línea de acción “Deporte en el espacio público: percepción de seguridad y violencias machistas”, pone de manifiesto la necesidad de abordar el deporte femenino en el espacio público, fomentando la participación de las mujeres y mejorando la percepción de seguridad, con el fin de favorecer una práctica deportiva más igualitaria.
De esta línea de acción deriva la actuación de análisis, detección y mejora de circuitos deportivos para andar o correr en la ciudad de Barcelona, y es el marco en el que se lanza el reto urbano “Circuitos deportivos con en femenino”, que busca soluciones innovadoras para aumentar el uso de estos circuitos deportivos para andar o correr de la ciudad de Barcelona.
